29/5/10

ÁNGELA ACEDO Y JUANA JORQUERA EN PALACIO DE MOLINA, CARTAGENA.


En otoño de 2007 las pintoras Ángela Acedo y Juana Jorquera tomaron un tren desde su ciudad, Cartagena, hasta el sitio más lejano al que les podía llevar ese medio de transporte: la ciudad francesa de Montpellier.La estancia no fue muy larga y sus circunstancias no nos interesan demasiado porque el verdadero viaje se desarrollaría en los siguientes meses en los estudios de las artistas, recreando, alargando y viviendo unas distancias menos tangibles pero mas fascinantes, unos kilómetros hechos de memoria, deseos y sueños, recorridos sobre pinceles en vez de raíles, sobre un mapa de lienzo y propulsión al óleo.Podemos ver en las obras que forman esta exposición cómo la realidad no es algo tan mensurable como pensamos, cómo la experiencia de cada uno hace que un mismo objeto, hecho o circunstancia sea tremendamente diferente según el color con que se mira, o los ojos con los que se pinta.Aquí no veréis Cartagena ni Montpellier, ni un tren ni un trayecto, ni humo, carbonilla ni chispazos eléctricos: apenas un licor doblemente destilado en una botella en la que caben todos los barcos del mundo. Destino: el país de la Pintura.

24/5/10

CHARRIS EN T20 MURCIA 27.5.2010

Jueves, 27 de mayo de 2010, a las 20h
Inauguración de la exposición de Ángel Mateo Charris
Who’s Afraid of the Turner Prize?
Galería T20 C/Vitorio, 7 Murcia 30003

No es la primera vez que Charris se acerca en sus obras a los engranajes del mundo del arte, desde las ferias a las grandes bienales o del caprichoso vaivén de los ismos a las citas y referencias a todo tipo de artistas clásicos o contemporáneos. Ahora dedica un ciclo completo al siempre polémico premio Turner, probablemente el certamen de este tipo más conocido mundialmente junto al Hugo Boss.
–¿Quién le teme al premio Turner?
–Probablemente tanto los alérgicos a la contemporaneidad como los talibanes de la pureza estética, la gente con poco sentido del humor y los que temen que les muevan la silla de sus certezas, cosa que entiendo porque es una cosa muy molesta.
–Pero tú mismo pareces verlo con toda la ironía del mundo en esas exhibiciones caninas en la nieve…
–Yo puedo ser todo lo escéptico o crítico que quiera con toda la parafernalia que conlleva este mundo: el esnobismo, los intereses creados, el sistema de castas, la superficialidad y todo eso pero al fin y al cabo yo también estoy en él y no deja de ser el aliño de la ensalada, puedes echarle o no a tu gusto. Y detrás de la alfombra roja y el cóctel de la inauguración hay artistas, algunos muy buenos, intentando descifrar el mundo lo mejor que saben.
–En la serie principal que presentas en esta exposición hay 25 piezas, casi todas en papel, que titulas con los nombres de todos los ganadores del Premio Turner, ¿se trata de un homenaje a estos autores?
–No, ni tampoco una parodia. Es algo más egoísta que eso, porque al final lo que trato es de descolocarme poniéndome algunas zancadillas y que mi obra se beneficie de no estar soportando mis obsesiones todo el tiempo. Ser otros para poder seguir siendo yo.
–¿Qué tipo de proceso has seguido para ello?
–He intentado acercarme a la obra de todos esos artistas tratando de hacer mío su universo de intereses, sus procesos creativos y pasarlos por el filtro de mis herramientas y visión propia. No me interesaba producir citas o utilizar aspectos visuales de sus obras ni que resultaran reconocibles en las imágenes. La idea está entre plantar un caballete enfrente de un artista en vez de ante un paisaje y travestirme en Gilbert & George, Damien Hirst o Grayson Perry (hablando de travestidos). O también podría ser como el médium que cede su cuerpo a espíritus ajenos para lanzar mensajes del más allá, aunque siempre se te puede colar un espíritu burlón que te engañe haciéndose pasar por otro.
–¿Y no te da miedo que la exposición sea demasiado dispar o incoherente o, en cierta forma, de renunciar a ti mismo?
–No, y no tengo mucho que traicionar. Ya he dicho otras veces que nunca he intentado tener un estilo, aunque al final irremediablemente te identifican con una manera de hacer, siempre he tratado de usar la pintura de una forma lo más neutra posible precisamente para que me permita tratar todo tipo de cuestiones, ambientes, proyectos… utilizar sus recursos según los voy necesitando, sean de pintores de cualquier época, de ilustradores comerciales, de artesanos, e intentar que la pieza funcione estéticamente. Así que lo único diferente es que he utilizado un guión ajeno para realizar mi película, lo cual no la hace menos personal.
–¿Siempre ganan los mejores?
–En la nómina de todos estos años de este premio hay ganadores que me gustan mucho y otros que me horrorizan, creadores de fuste y otros que me parecen irrelevantes, pero esa no era la cuestión a la hora de hacer estas obras.
–¿Y cuál era?
–La de que la cuestión no es si me gusta o no me gusta. Doy por hecho que aunque muchos artistas no conecten con mis intereses están ahí por algo, porque alguien generalmente inteligente ha encontrado algo interesante en ellos en ese momento y lugar. Así que se trata de ver qué me está diciendo esa obra, intentando separar el grano de la paja, y ver si hay algo en ella que me pueda servir para mi propia experiencia, o en este caso para mi propia obra. Los artistas somos esos tipos que se supone que se pasan la vida pensando en cuestiones en las que el resto de la gente no piensa, cuestiones plásticas, conceptuales, etc; eso es lo que hacemos en esta sociedad, más que fabricar objetos decorativos, aunque también. Vale la pena que te pases un rato intentando descifrar ese crucigrama.
–Pero tendrás tu propia galería de favoritos del Turner.
–Claro que los tengo, tanto en la lista de ganadores como en la de los que quedaron finalistas y no ganaron, pero curiosamente no creo que me hayan salido mejores obras según mi grado de querencia con el artista, muchas veces ha ocurrido lo contrario, y eso está bien.
–¿Y que sentido tiene todo esto en este apartado rincón del imperio?¿Qué tiene que ver un gran acontecimiento global con una exposición en una galería de una capital de provincias?
–Mucha, ésta es una exposición que no creo que se me hubiera ocurrido si no la estuviera haciendo desde y en la periferia. Parece que sean como dos galaxias muy lejanas, como la ceremonia de los oscars y el cine de verano de un pueblo, pero yo lo veo todo como un gran organismo multiforme, un gran pulpo lleno de tentáculos o como el sistema circulatorio: estos grandes acontecimientos son como el impulso mecánico que hace que la sangre riegue todos los tejidos. Lo importante no son los premios ni las grandes bienales, documentas, arcos y todo eso, lo es la cultura del día a día, pero a mí sólo me sirve si ésta forma parte de algo más universal, si tiene un pie fuertemente arraigado en la tierra y otro intentando formar parte del pelotón de cabeza. No quiero enterarme de las cosas en los libros de historia de dentro de un par de décadas por vivir en una esquina medio africana.
–¿Es la eterna lucha entre lo cosmopolita y lo provinciano?
–O más bien entre el chovinista y el esnob, un debate bastante estéril por otra parte. Si las escenas artísticas locales no se conectan con la cabeza, y ahora es mucho más fácil a través de las nuevas tecnologías o la facilidad para viajar, acabamos asumiendo el sentido peyorativo de lo provinciano. Y las patas del pulpo del que hablaba se necrosan con facilidad si no les llega sangre en condiciones. Siempre es preferible discutir si los nuevos nominados del Turner son una basura o no, antes que estar obsesionándose en la cruzada por la subvención perdida o la cuota de poder artístico en tu pueblo. Y lo bueno de estos tiempos es que se puede participar en el debate de la contemporaneidad desde cualquier rinconcito del planeta. Sólo hay que mantener viva la curiosidad y no dar nada por sentado.

1/4/10

MOISÉS RUIZ en LA VENTANA DE GRAS



EL JUEGO DE LA PINTURA EN CANCHA DOBLE


Gonzalo Sicre redobla la belleza de lo banal en «Ni el principio ni el fin», la individual que exhibe en Gema Llamazares (Gijón)

Gonzalo Sicre, ante una de las obras que muestra en la galería Gema Llamazares. / ángel gonzález
J. C. GEA De todos los caminos de regreso a la plena contemporaneidad que ha ido encontrando la figuración española, el de los llamados «neometafísicos» -un grupo de jóvenes pintores mediterráneos agrupados por Juan Antonio Bonet en la colectiva «Muelle de Levante» hace ya casi dos décadas- se ha revelado como una de los más fructíferos, estables y apetecibles. En primer lugar, por la calidad de la pintura que ha ido deparando; en segundo, por la variedad de posiciones y resultados que, dentro de un clima común que tiene que ver menos con los manifiestos que con las complicidades y las referencias comunes, han ido encontrando sus integrantes; pero, sobre todo, por el modo desenvuelto, carente de todo complejo, inteligente y sin estridencias con que pintores como Ángel Mateo Charris, Joel Mestre, Santi Tena o Gonzalo Sicre han dado cauce a su amor por la pintura y al viejo placer de pintar desde la experiencia de un ojo y un cerebro crecidos en este tiempo; es decir, alimentados por la cultura pop, la imagen cinematográfica, la literatura y el arte contemporáneo, pero puestos al servicio de un lenguaje que asumen con toda la carga de tradición que arrastra y de un espíritu afín al de cierta pintura de la vanguardia histórica.

La de Gonzalo Sicre (Cádiz, 1967), que acaba de inaugurar en la galería Gema Llamazares su primera individual en Asturias, es una de las pinturas más ricas y depuradas dentro de esa atmósfera común. Fiel al gusto de su autor por los títulos que, más que fijar conceptos, predisponen a la sugerencia, «Ni el principio ni el fin» reúne la obra más reciente del pintor afincado en Cartagena, ciudad que junto a Valencia ha ido concentrando por pura afinidad electiva a este grupo de artistas. Quien haya seguido el trabajo de Sicre se encontrará con un mundo perfectamente conocido: paisajes urbanos o suburbiales; arquitecturas cotidianas; luces crepusculares o nocturnas; figuras cuyo anonimato y cuya ausencia casi absoluta de tensión dramática representan el hermetismo que convierte en un misterio incluso los más insignificantes de los seres en las más insignificantes de sus acciones: una mujer que se mueve en la intimidad de su dormitorio; una luz que se enciende en una vivienda o en el luminoso de un hotel; una pareja que camina por la escalinata de un parque; la aproximación de unos faros desde la oscuridad de un túnel o una muchacha que consulta lo que parece un plano en mitad de una arboleda.

Pero, sobre todo, más allá de cualquier adscripción a neometafísicas o neofiguraciones, a vanguardias pictóricas italianas o al realismo de lo suburbano y lo banal que ostenta con toda deliberación la marca de Hopper, lo que el espectador va a encontrar en «Ni el principio ni el fin» es pura pintura: rigurosas composiciones, cuidadas armonías cromáticas, dominio técnico y conceptual al servicio de una concepción del cuadro como recinto en el cual el tiempo se coagula en espacio. Ahí reside la verdadera metafísica que suscribe Sicre; en su forma de participar de lleno en el misterio y el milagro que Velázquez formuló de manera insuperable en «Las Meninas»: la congelación de la realidad cotidiana, mediante su reducción a intemporales valores plásticos, en la realidad paralela del cuadro.

Para practicar ese juego supremo de la pintura, Sicre recurre en esta ocasión a una novedad conceptual respecto a su obra anterior: la duplicación del terreno de juego. Casi todos los temas que aborda en «Ni el principio ni el fin» aparecen organizados en series de dos cuadros en los que el tema aparece reflejado con alguna pequeña variación: la luz, la hora del día, el ángulo de visión, la posición o la actitud de las figuras. Mediante este artificio, parece incrementarse una ambigua tensión narrativa o dramática, que invita a pensar redobladamente -literalmente: dos veces- en lo que ha podido suceder antes o después del momento que recogen los cuadros. Pero lo que ha sucedido o va a suceder es posiblemente lo mismo: nada. O nada importante, al menos. Nada que distraiga de lo que -parece subrayar Sicre mediante su insistencia en estas pequeñas variaciones- está sucediendo realmente en su pintura, que es el acontecimiento de la pintura misma, el descubrimiento, por partida doble en este caso, de la belleza en cualquier tramo del espacio y en cualquier momento del tiempo y, si acaso, la revelación de que el mundo puede ser mirado de nuevo con los mismos ojos con los que el pintor lo mira, lo depura, lo sintetiza y lo transfiere al lienzo. Ojos que reinventan la realidad y crean, dentro de ella, otra realidad nueva.

Originalmente en LA NUEVA ESPAÑA

28/2/10

En THE NEW YORK TIMES 28.02.2010

Art Takes Root in Fertile Soil in Spain

Matias Costa for The New York Times The New York Times

An exhibition by the Irish sculptor Eva Rothschild is mounted at La Conservera, a former cannery in Ceutí, in Murcia Province in southeastern Spain.

Published: February 28, 2010

“FOUR years ago I would have told you that none of this would be possible here in Murcia,” said José Martinez Calvo, a native of this province in the southeast corner of Spain and a respected art dealer who owns the Madrid gallery Espacio Mínimo. “When my colleagues here told me what they were planning, I told them all to have a Plan B because this was just never going to happen.”

Interest Guide

Well, it happened. On a recent afternoon, Mr. Calvo was standing in a lofty, light-filled gallery dotted with minimalist sculptures by the Irish artist Eva Rothschild at La Conservera, a converted cannery in the little village of Ceutí. Located 10 miles outside the regional capital city of Murcia — and a full five-hour drive southeast from Madrid — Ceutí feels light-years away from trendy, gallery-dense neighborhoods like Chueca in Madrid. But cleaned up and stripped of machinery, the factory’s open industrial spaces make spectacular galleries. And La Conservera, which opened last May, is just one piece of Murcia’s emergence as an artistic center.

Nearly a dozen new museums, galleries and other spaces devoted to creative use have popped up all across the often underappreciated province. Known as Spain’s vegetable garden — the region’s pata negra tomatoes inspire almost the same reverence as the jamón of the same name — Murcia typically makes national headlines only when there is a government battle over agricultural water rights or all-too-frequent real estate scandals surrounding development along the coast.

But in recent years, as government officials across Spain have succumbed to the so-called Bilbao effect — investing hundreds of millions of euros in shiny new arts centers in hopes that urban revitalization would quickly follow — Murcia has taken another road. Instead of putting all its cultural eggs in one high-priced basket, the local government is betting on a decentralized plan to spread cultural riches throughout the province.

The region is also exploiting raw materials: a considerable inventory of abandoned factories, Art Nouveau mansions, convents and churches just waiting for a second life. With renovation costs and start-up budgets that average well under 10 million euros a project, these properties have become the architectural equivalent of found objects converted to high art.

Art is not a new concept in Murcia, where a rich cultural heritage includes Neolithic cave paintings and Roman mosaics, not to mention things that just turn up, like the vast complex of Moorish ruins recently uncovered when construction began on a parking garage. In such an environment the art of today can seem like a blip on the radar.

“The important thing has been to strike a balance between the avant-garde of today and preservation of the past, our patrimony,” said Pedro Alberto Cruz, the culture and tourism minister for the regional government.

With its deep Moorish influences — increasingly resonant as immigration from Northern Africa has swelled — the influence of Islamic art in Murcia is highlighted by the intersection of old and new. Among the successful recent exhibitions was the installation of Anish Kapoor’s “Islamic Mirror,” a faceted concave mirror that reflects a mosaic-like display of countless tiny images, in the Sharq al-Andalus hall of Murcia’s Santa Clara Convent.

Founded by the Moors in the early ninth century, Murcia has all the charms one expects from a midsize Spanish city (population about 430,000) — a massive cathedral with a floridly Baroque façade, rows of colorful houses with elaborate balconies and lots of plazas shaded by orange trees and lined with cafe tables. A lazy river, the Segura, drifts beneath picturesque bridges that link its historic center with more recent barrios on the southern bank. It is in these neighborhoods that exhibition spaces like Espacio AV and cutting-edge commercial galleries like T20, which focuses on emerging artists, share narrow cobbled streets with traditional bakeries and basket weavers.

In the creative spirit of the city, one of the biggest events this year isn’t happening in a gallery, but rather in the Sala Verónicas, a deconsecrated church sandwiched between the remains of Murcia’s 12th-century Moorish wall and the city’s busy produce market. The second edition of the PAC Murcia Biennial, which opened on Jan. 25, is titled “Dominó Caníbal” (“Cannibal Domino”), a reference to how the exposition’s seven successive installations consume and reinterpret one another; each artist will base his or her installation on the one prior so that common thematic and material threads become inevitable.

The first installation is by Jimmie Durham, an American artist of Cherokee heritage whose approach to the former church, where cloistered nuns were once kept from sight, was to introduce the banalities of everyday life: a vacuum cleaner and refrigerator, used tires and empty oil drums. Graffiti covers the whitewashed walls, as tubes and pipes break through them to connect to the outside world. (The next artist, whose installation will open on March 26, is Cristina Lucas, a Spaniard.) Over the course of the year, a concurrent program of fringe exhibitions and conferences, known as OFF PAC, is ongoing at a number of galleries and foundations throughout the province.

Thirty miles south of the regional capital is the ancient Mediterranean port of Cartagena, a walled city that seems more Caribbean than Continental, with a faded, balmy, overgrown charm. In Cartagena, as in the city of Murcia, a sheen of contemporary design overlays grandiose mansions with cake-frosting stucco decoration and curlicue balconies, remnants of an early 20th-century mining boom. The architect Rafael Moneo has just finished resuscitating one of those mansions as the entrance and cafe of the new Roman Theater Museum, which showcases the city’s prime archaeological attractions. Another exuberantly eclectic early-1900s palace is home to MURAM, the regional museum of modern art, which just emerged from a major renovation and expansion in April 2009.

All of this sets the scene for the eighth edition of the roving European biennial Manifesta, which will arrive in Murcia and Cartagena in October. It, too, will occupy some unusual venues, including a former postal headquarters and military barracks. Since it was founded after German reunification, Manifesta has focused on east-west European relations; Manifesta 8 is the first to think north-south and to reach across the continental boundaries to Africa, one of the factors that drew organizers to Murcia, according to Hedwig Fijen, the director of the festival.

“Manifesta needs to take place at the edge of things — on the frontier where cultures meet,” Ms. Fijen said, “and right now, Murcia is one of those frontiers.”

IF YOU GO

HOW TO GET THERE

For dates in mid-March, Iberia has flights from Kennedy International Airportto Murcia with a stopover in Madrid starting at about $800. There is also train service from Madrid (four and a half hours), with fares starting at 44.60 euros, about $60 at $1.34 to the euro, though cheaper fares can often be found on the train service Web site (www.renfe.es).

WHERE TO STAY

Hotel Siete Coronas, Paseo de Garay 5, Murcia; (34-968) 217-774;hotelsietecoronas.com; doubles from 65 euros.

Hotel NH Rincon de Pepe, Apóstoles 34, Murcia; (34-968) 212-239; nh-hotels.com; doubles from 80 euros.

WHERE TO EAT

Restaurant Jota Ele, Plaza Santa Isabel 6, Murcia; (34-968) 220-730; dinner for two, about 55 euros.

La Pequeña Taberna, General Margallo s/n, Murcia; (34-968) 219-840; lunch for two, 30 euros.

WHAT TO SEE

“Dominó Caníbal” at Sala Veronicas, Calle Veronicas s/n, Murcia; (34-968) 221-668; pacmurcia.es; free.

Espacio AV, Calle Santa Teresa 14, Murcia; (34-968) 930-205;www.espacioav.es; free admission.

Gallery T20, Calle Vitorio 27, Murcia; (34-968) 215-801; galeriat20.com.

La Conservera, Avenida de Lorqui s/n, Ceutí; (34-868) 923-132;laconservera.org.

Museo del Teatro Romano (Roman Theater Museum), Palacio Pascual del Riquelme, Plaza del Ayuntamiento 9, Cartagena; (34-968) 525-149;teatroromanocartagena.org; admission: 3 euros.

MURAM, Plaza de la Merced 15-16, Cartagena; (34-968) 501-607;museosdemurcia.com/muram. Through April 25: a survey of Art Nouveau treasures from Barcelona.


EN ESPAÑOL (TRADUCTOR DE GOOGLE)


16/2/10

CASA PARA UN COLECCIONISTA NÓMADA





Proyecto 8510
'Sin pausas'. El que se quede quieto no sale en la foto. Al menos ese es el propósito del proyecto '8510' del stand de la Región de Murcia, impulsado por la Consejería de Cultura y Turismo, cuyo comisario es Pablo Lag. 8510 que son 8 horas, 5 días y 10 acciones. El stand es un taller abierto de 150 m2 donde cada día dos artistas desarrollan dos proyectos durante las ocho horas 'laborales' de Arco, un auténtico 'workshop in progress' que dicen los entendidos. Diversos formatos, lenguajes y propuestas. Porque habrá de todo: tatuadores, constructores de tanques de cartón, músicos buscando musa, instalaciones móviles, arquitectos nómadas, comunicadores incomunicados e 'inventores' de extraños prismáticos.

El proyecto de Martín Lejarraga se llama "Casa para un colecionista nómada" y podrá verse en esta edición de ARCO el jueves 18 de febrero.

Incluye piezas y colaboraciones de Javier Arce, Sonia Navarro, Fod, Gonzalo Sicre, M & MP Rosado, Miki Leal, Manu Muniategui, Juan Ugalde, Teresa Moro, The Royal Art Lodge, Teresa Tomás, Paco de la Torre, Charris, Julian Opie, Mateo Maté, Eugenio Merino, Eduardo Saro, Ruth Quirce, Daniel Verbis, Sofía Moro, Juan Manuel Castro Prieto, Juan Manuel Díaz Burgos, Ángela Acedo, Juana Jorquera, Rosalía Banet, Damián Flores, Eduardo Balanza, Nico Munuera, Araki, El Tono, Fernando Martín Godoy, Dis Berlin, Gamaliel Rodríguez, Fernando Renes, Abi Lazkoz, Guillermo Martín Bermejo, José Luis Serzo, Miguel Fructuoso, Marcelo Fuentes, María Ortega, Paco Pomet, César Fernández Arias, Tomás Mendoza y otros.

15/12/09

Belén LA NAVAL 2009/2010

Inauguración
Viernes 18 de diciembre a las 19,00h

18/11/09

CHARRIS en ARTE LISBOA 09





CHARRIS en STANDGALERÍA MARISA MARIMÓN

La 9ª edición deARTE LISBOA, la Feria de Arte Contemporáneo portuguesa, se celebrará en el pabellón 4 de la FIL (Feria Internacional de Lisboa) situada en el Parque de las Naciones, cerca del río Tajo, del 18 al 23 de noviembre de 2009.

FECHAS Y HORARIOS
Preview e Inauguración Oficial: 18 de Noviembre, de las 18:00 a las 23:00 horas

Apertura de la Feria al Público:
19 - 23 de Noviembre, de las 16:00 a las 23:00 horas



Obsesión, 2009. Óleo sobre lienzo. 200 x 150 cm.

Serie FASHP (Fast Acrylic Small Hole Paintings), 2009. Acrílico sobre lienzo. Todos 33 x 46 cm.

10/11/09

GONZALO SICRE EN GALERÍA TRAMA, BARCELONA

Gonzalo Sicre en Galería Trama, Barcelona.
Inauguración: Jueves 12 de noviembre a las 20h.

Petritxol, 8
Barcelona

7/11/09

EL ARROJO DE LA SOMBRA

El arrojo de la sombra
Paco de la Torre
Galería Antoni Pinyol
Reus. 6 de noviembre. 2009

La galería catalana Antoni Pinyol expone la obra reciente del artista Paco de la Torre (Almería, 1965). Su nueva serie pictórica está basada en las conexiones entre los procesos automáticos y la arquitectura. Una reflexión sobre el ilusionismo de la geometría y el poder de la sombra.
Estas dos líneas de investigación en las que trabaja De la Torre -la memoria y el automatismo- se yuxtaponen arrojando nuevas imágenes en sus lienzos. “Mi devenir necesita de una representación para orientarse”.


Construcción de la memoria
Paco de la Torre desarrolla su sensibilidad hacia la arquitectura en Almería, donde pasó su infancia rodeado de la obra del arquitecto racionalista Guillermo Langle. Una arquitectura que permaneció anónima e invisible hasta que una necesidad brusca se le reveló inesperadamente. Un proceso de búsqueda sobre el origen de una obsesión por la arquitectura fraguada a la sombra de la obra langliana. En 2005 Paco de la Torre inicia un trabajo de recuperación de esta obra, comisariando una exposición-homenaje que incluyó una serie pictórica: “El Arquitecto Invisible”. Esta serie fue su primer acercamiento a la arquitectura racionalista a través de la pintura. Pero las construcciones de corte racionalista ya están presentes en la obra de Paco de la Torre desde su estancia en Milán a finales de los años ochenta ("Tejiendo redes", 1989). La casa cubo de la tradición mediterránea -la casa esencial de cuatro muros, puerta y ventana- conecta automáticamente con los principios racionalistas. Un camino entre la tradición y la vanguardia por el que deambula la obra del autor. Un espacio, también, entre la figuración y la abstracción que comparte con la nueva figuración española.


Automatismo de las formas
El automatismo que destilan los dibujos más abstractos de Paco de la Torre conforman la vía del “marcianismo”, como la denomina el escritor Adolfo Barberá, una línea de trabajo en la que busca darle cuerpo al dibujo en la pintura. Los dibujos son representados en esta ocasión, bien como ausencia de color, bien como paisajes mentales en los que se edifican los proyectos arquitectónicos rescatados de la revista AC. El ornamento propio de los automatismos -patrones mentales que responden a la intersección de la motricidad manual, los restos neuronales y el humor vítreo- se hibrida con la geometría esencial, la forma arquitectónica, perseguida en las obras racionalistas. Y la sombra como nexo entre los volúmenes. Una sombra arrojada, intrépida, osada, sin luz, no siempre ciega.


La sombra arroja luz
La arquitectura sobre la que trabaja De la Torre corresponde al tiempo de vanguardia. Un trabajo de arqueología de la modernidad centrada en la mítica revista AC. Documentos de Actividad Contemporánea fue, en los años treinta del siglo XX, el medio de comunicación de los arquitectos mo-dernos agrupados bajo las siglas GATEPAC. En sus páginas se recogen los hitos del racionalismo en Cataluña y España. Unas construcciones olvidadas por la historia que se convierten por el poder de la pintura de nuevo en iconos. La descontextualización de la fotografía histórica, la recreación de los documentos y la elevación de las edificaciones a partir de planos son las estrategias que utiliza el autor para enfrentarse a la construcción esencial de Sert, Illescas, Mercadal, Gutierrez Soto, Edo, Langle… entre otros. Una pintura que es capaz de hacer visible la imagen dando cuerpo a lo imaginario.
Para la ciencia, la sombra arrojada será la intersección del cono de la som-bra, generado por la línea generatriz y las formas que abraza. Pero la som-bra y el clarooscuro, junto a la perspectiva, son las armas de la pintura Metafísica, otro referente importante en la obra de De la Torre. Una pintura en la que las sombras tienden al infinito, borrando las huellas del tiempo. Donde la geometría se modela por el juego de la sombra, recta y versa, sin hacer distingos entre el atardecer o el amanecer.
La sombra, en este caso, arroja luz sobre el asunto. Una paradoja de las que tanto le gustan al autor de estos cuadros.

INAUGURACIÓN PACO POMET en la MURALLA BIZANTINA





Paco Pomet, pinturas

El pintor granadino muestra su obra más reciente en la Muralla Bizantina


El viernes, día 6 de noviembre, se inauguró en la Muralla Bizantina la muestra de pintura del artista granadino Paco Pomet. A través de 23 lienzos de gran formato, Pomet nos introduce en su mundo personal donde alterna el humor, el drama el chiste o la ironía, donde lo real y lo ficticio cohabitan, se alternan y enfrentan. En general -dice Paco Pomet- intento hablar de la perplejidad de estar vivo, del continuo placer y desasosiego que produce habitar un mundo que tiene infinitos sentidos y que, al mismo tiempo, no posee ninguno. Todo puede caber en un cuadro pues casi todos los asuntos me interesan.

La formación de Pomet, tras estudiar Bellas Artes en Granada, se ve completada por sus estancias en el Reino Unido y en Nueva York, donde asimila las tradiciones provocadoras del arte actual.

El crítico Fernando Castro Flórez lo describe así: Este pintor, cercano en cierto sentido a otros creadores como Santiago Ydáñez, ciertos cuadros de Curro González, las atmósferas inquietantes de Neo Rauch o, a las propuestas, generadas en otros lenguajes, de Paul McCarthy o de los hermanos Chapman, es, en todos los sentidos, un contemporáneo, alguien que intenta dar cuenta de lo que le asombra, de los acontecimientos cotidianos filtrados por una estilística que tiene algo de grotesco.

Su facilidad para llamar la atención sobre las graves cuestiones que aquejan a la humanidad aparece combinada de forma natural con hilarantes personajes o situaciones que nada tienen que ver con el contexto general.

Pomet - apunta Castro Flórez - no quiere ponernos, como suele decirse, el corazón en un puño, al contrario, lo que sus obras generan es una lúdica deriva de tipo casi onírico; debemos tener la mente abierta a todo, ser capaces de establecer una permanente asociación libre.

PACO POMET. PINTURAS
Muralla Bizantina: del 6 de noviembre de 2009 hasta el 10 de enero de 2010
C/ Doctor Martínez Tapia s/n Cartagena
Telf. 968 50 79 66
De 10,00 a 13,30h y de 17,00 a 20,30h de martes a sábado
Inauguración 6 de noviembre 20,30h.

Organiza: Concejalía de Cultura Ayuntamiento de Cartagena
Colabora: Galería My Name´s Lolita Art

6/11/09

MOISÉS RUIZ: FOTOS PARA PAPELES en LA NAVAL

Del 7 al 30 de noviembre de 2009

Inauguración/acción: 7 de octubre a las 20h

Galería La Naval.

Muralla del Mar, 1

30202 Cartagena (España)

“Siempre me han fascinado las fotos que los fotógrafos de barrio han hecho para eso que damos en llamar, tal y como dice Moisés Ruiz, “los papeles”. Fotos para papeles. Son imágenes que, al cabo del tiempo, revelan algo profundo del fotografíado. Es sorprendente que eso ocurra, porque, en principio, no hay complicidad entre quien las toma y quien posa; hay veces en que ni tan siquiera se cruzan uno y otro más de dos o tres frases. El resultado es un gesto neutro, ni alegre ni triste, como si el fotografíado estuviera perdido en sus pensamientos y el fotógrafo hubiera captado, sin pretensión de hacerlo, ese momento de huída del mundo. Milagrosamente, cuando el tiempo pasa, encontramos una extraña singularidad en esos primeros planos que conservan las grapas de antiguos pasaportes o de algun otro documento oficial. (…)”

ELVIRA LINDO

“I have always been fascinated by the photos taken by local photographers for what we often call, as Moisés Ruiz says, “papers”, or red tape. Photos for papers. These are images that, with time, reveal something profound about the person photographed. It is surprising that this happens because, theoretically, there is no complicity between the person taking the picture and the person posing for it. Sometimes they do not even say more than two or three sentences to each other. The outcome is a neutral expression, neither happy nor sad, as if the person photographed were lost in thought and the photographer had unintentionally captured that moment of escape from the world. Miraculously, as time goes by, we discover a strange uniqueness in these close-ups that still bear the staples from old passports or some other official document. (…)”

ELVIRA LINDO

Con motivo de la exposición se ha editado un libro con imágenes de este proyecto de Moisés Ruiz y un texto de Elvira Lindo.

ISBN: 978-84-613-4436-9. Español/Inglés. 108 páginas.

www.lanaval.com

27/10/09

SANTA LUCÍA, CARTAGENA.

SANTA LUCÍA

CHARRIS en TORONTO & MONTREAL




TIAF & Galerie D’Este, Montreal. Octubre/Noviembre 2009

Si las obras de Ángel Mateo Charris fascinan tanto como intrigan, es porque nos invitan a un peculiar universo donde realidad y ficción colisionan con asombrosa exhuberancia. El espacio pictórico se inscribe en un universo cuasi arquitectónico donde las formas destiladas crean una estética en la frontera entre minimalismo y surrealismo. Por mucho que sus pinturas se integren dentro del realismo figurativo, el artista siempre incluye inteligentemente una dosis de fantasía. La transparencia de la iconografía contrasta con la opacidad semántica hasta confundir lo narrativo con un desconcertante peso simbólico. En esencia, el aparente realismo de las figuras es ensombrecido por la extravagante ambigüedad de las escenas.
Yuxtaponiendo iconos fuertemente codificados tanto cultural (Darth Vader, pitufos o Mickey Mouse) como artísticos (el cerdo de Paul MCarthy) con imágenes familiares (el muñeco de nieve), el artista español traduce su percepción de la realidad. Enfrentado a la visión onírica de De Chirico, Charris, que admite su fascinación por el artista italiano, establece su propia concepción del mundo a través del mestizaje de referencias culturales contemporáneas. La tensión narrativa generada por su hibridación figurativa permite al artista desvelar sus propios puntos de vista sobre lo real, lo humano y lo social.
Excentricidad, incoherencia y contradicciones icónicas entran en un poético diálogo visual que ofrece al espectador un espacio singularmente eficaz para la reflexión. Los cuadros de Charris son ciertamente obras para ser estudiadas atentamente pero, más importante, son obras a través de las que meditar. Si su fuerza simbólica viene de una especialmente audaz enumeración de las referencias culturales y artísticas que dan forma a nuestra cotidianeidad, su eficiencia es el resultado de la potencia narrativa y semántica inherente a cada pieza. Al espectador se le deja sin una clave para la interpretación. Cada uno puede crear su propia narración y relacionarse con las obras a su manera. Por ejemplo, cuando miramos por primera vez Faust (2009), uno no puede más que sorprenderse por el encuentro desproporcionado entre un hombre anónimo con abrigo y una enorme máscara de Darth Vader. ¿Qué estará pensando este moderno Fausto enfrentado con la inmensidad de su propio lado oscuro? ¿Venderá su alma al diablo como el personaje tan querido por Goethe? Sea cual sea la consecuencia de esta confrontación, el vagabundeo de este Fausto parece tan inevitable como el del hombre de Mudanza (2009), cuyo equipaje es tan pesado como la incertidumbre de su identidad.
Es, por tanto, con la ironía, la melancolía y la interrogante existencial, con lo que Charris presenta una personal y particularmente lúcida visión de la realidad. Estamos invitados a penetrar en este fantástico imaginario para echar una mirada tan crítica como mágica a nuestra existencia contemporánea.

Émilie Granjon
Traducción libre

TORONTO
TORONTO INTERNATIONAL ART FAIR 2009tiafair.com · Booth # 106 · Oct 22/26

MONTREAL
GALERIE D'ESTEDel 31.10.09 al 29.11.09
Inauguración: 31.10.09, de 14h a 17h.
1329, AVENUE GREENE MONTRÉAL, (QUÉBEC) H3Z 2A5 CANADA
MÉTRO: Atwater
T. (514) 846-1515F. (514) 8461196
INFO@GALERIEDESTE.COM

HEURES D'OUVERTURE
Du mardi au vendredi de 10h à 18h
Samedi 10h à 17hDimanche 12h à 17h
OPENING HOURS
Tuesday - Friday: 10:00 am to 6:00 pm
Saturday: 10:00 am to 5:00 pm
Sunday: 12:00 pm to 5:00 pm

If the works of Angel Mateo Charris fascinate as much as they intrigue, it is because they invite us into a peculiar universe where reality and fiction collide with stunning exuberance. The picture space is inscribed in a quasi-architectural universe where the distilled forms create an aesthetic at the juncture between minimalism and surrealism. As much as the paintings feature figurative naturalism, the artist cleverly includes a dose of fantasy. The transparency of the iconography is contrasted with semantic opacity to confound the narrative with a disconcerting symbolic weight. In essence, the apparent realism of the figures is overshadowed by the extravagant ambiguity of the depicted scenes.
By juxtaposing strongly coded icons both cultural (Darth Vader, Smurfs or Mickey Mouse) and artistic (Paul McCarthy's pig) with familiar imagery (the snowman), the Spanish artist translates his perception of reality. Working counter to De Chirico's dreamlike vision, Charris, admittedly fascinated by the Italian artist, establishes his conception of the world through the metissage of contemporary cultural references. The narrative tension generated by his figurative hybridization allows the artist to unveil his own views on reality, mankind and society.
Eccentricity, incoherence and iconic contradictions enter into a poetic visual dialogue that offers the viewer a singularly efficient space for reflection. Charris' paintings are certainly works to be attentively studied, but more importantly, they are works upon which to meditate. If their symbolic strength comes from an especially audacious iteration of cultural and artistic references that shape our daily lives, their efficiency is the result of the semantic and narrative potential inherent to each piece. The viewer is left without a key to interpretation. It is for each person to create his or her own story and to relate the works to each other. For example, when first looking at Faust (2009), one cannot help but be surprised by the adimensional confrontation of the anonymous coated man with the enormous mask of Darth Vader. What can this modern Faust be thinking, faced with the immensity of his own dark side? Will he sell his soul to the devil like the character so dear to Goethe? Whatever the outcome of this confrontation, the restless wandering of this Faust seems as inescapable as that of the man of Mudanza (2009), whose luggage is as heavy as the uncertainty of his identity.
It is, therefore, with irony, melancholy and existential questioning that Charris presents a personal and particularly lucid vision of reality. We are invited to penetrate into this fantastic imagining to turn a gaze just as critical and magical on our contemporary existence.

Émilie Granjon
Free Translation